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12 Maneras de No Perder Los Estribos en Lugares de Trabajo Estresantes PDF  Array Imprimir Array  E-mail

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Las mujeres, a menudo llevamos a casa los residuos del estrés de nuestros lugares de trabajo.  Muchas veces llegamos a casa demasiado cansadas para funcionar correctamente.  Esto provoca que estemos en un constante estado de malhumor y agotamiento.  Podemos sentirnos tan abrumadas por esta fatiga del empleo que empezamos a encontrar excusas para evitar las interacciones sociales y la intimidad con nuestros seres queridos.

 

¿Cuál es la mejor forma de lidiar con la locura en el trabajo?

 

 

 

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La verdad es que mucho de nuestro estrés y descontento emocional puede ser el resultado de un ambiente de trabajo estresante.  Demasiadas trabajadoras a nivel mundial se pueden identificar con sentimientos de incumplimiento, baja remuneración, trabajo excesivo y poco reconocimiento en su lugar de empleo.  Para muchas, una carrera inicialmente prometedora se ha convertido en simplemente un trabajo, nada más y nada menos. No sólo es la falta de pasión la culpable, sino también el hecho de tener que lidiar con tantos otros asuntos de tensión relacionados al trabajo que nos pueden causar descontento.  Demasiadas trabajadoras testifican que trabajan en lugares con colegas antipáticos, jefes prepotentes, cargas de trabajo imposibles, políticas laborales injustas y a menudo ambientes emocionalmente insalubres.

            Desafortunadamente existe un efecto secundario, particularmente para las mujeres.  Llevamos a casa los residuos de nuestro lugar de trabajo estresante.  Nuestros hijos, esposos, novios y amistades son los que reciben la peor parte de nuestra insatisfacción laboral.  A menudo estamos demasiado cansadas para funcionar apropiada y normalmente.  Esto provoca que estemos constantemente malhumoradas y agotadas.  Podemos  sentirnos tan abrumadas por esta fatiga del empleo que empezamos a buscar excusas para evitar las interacciones sociales y la intimidad con aquellos cercanos a nosotras. Esta es la razón por la cual las mujeres evaden mantener relaciones sexuales con sus esposos durante largos períodos de tiempo e “inconscientemente” autorizan a la televisión, los juegos electrónicos y los videos musicales para que sean estos los encargados de criar a sus hijos, y empiezan a preferir el aislamiento en lugar de la interacción en vivo con humanos.

            Al menos que encontremos otro empleo con condiciones emocionales más seguras, nuestro ambiente de trabajo continuará afectando seriamente nuestra relación con aquellos que tenemos cerca.

            Y a pesar de que buscar otro trabajo es una opción viable, posiblemente sea algo  que financieramente no estás preparada para hacer.  Por mientras, puedes encontrar maneras para lidiar con tu realidad. Esto no significa que si te quedas, tu situación es irremediable.  Tú siempre tienes la autoridad para cambiarte a ti misma, si es que no puedes cambiar más nada.  Lo más poderoso de cambiarte a ti misma es que cuando decides hacerlo, las personas y las situaciones que te rodean también cambiarán automáticamente.

           Compartimos contigo nuestras 12 sugerencias para llevar a cabo un cambio notable en tu lugar de trabajo:

 

1. Optimiza tu espacio de trabajo. Las luces, el asiento, la configuración y el nivel de ruido en tu espacio de trabajo pueden afectar tu respuesta física y por lo tanto tu efectividad y creatividad.  No utilices las políticas de la compañía como excusa.  Si no puedes lograr que tu empleador financie una remodelación de tu espacio, invierte tú por tu parte.  Encuentra maneras de arreglar, redecorar y cambiar.  Estarás invirtiendo en tu propia creatividad y productividad.

 

2. Mantén tu espacio de trabajo limpio y organizado, aun si más nadie lo hace.  No hay mejor indicativo del tipo de ambiente que existe en un lugar que la manera en que se mantienen los espacios de trabajo.  Oficinas, cubículos y escritorios  desorganizados son una muestra de trabajadores desorganizados, poco importa  y descuidados.  Tu espacio de trabajo es un reflejo de la calidad de trabajo que entregas.  Aun si más nadie lo hace, mantén tu área limpia.

3. Haz que tu palabra tenga valor.  Mantente al margen de la politiquería de oficina, pero asegúrate de que lo que vayas a decir a puertas cerradas, puedas repetir en público.  Nunca ofrezcas o agregues información que pueda dañar personalmente a otra persona, al menos que estés dispuesta a decírselo de frente.  Cuando tienes que comunicarte, hazlo de manera clara y confiada.

 4. Cancela tu membresía al compinche. Todo lugar de trabajo lo tiene—un círculo interno.  Usualmente está compuesto de aquellas que llevan más tiempo con  la empresa o por aquellas a quienes se les ha hecho creer—generalmente por sus superiores inmediatos—que de alguna manera están por encima del resto de trabajadoras. Las colegas nuevas y las poco populares pueden sentirse separadas y desventajazas si no logran formar parte del círculo interno.  La realidad es que estos compinches a menudo son desleales, traidores y conspiradores. Mantén tu distancia.  

5. No permitas que tu ambiente de trabajo te defina.  Cuando vayas de compras, cuando vistas y aun cuando compres tu almuerzo, apégate a la realidad de lo que puedes costear.  El hecho de trabajar en una empresa de gran prestigio no necesariamente significa que tu salario sea colosal.  Apégate a tu realidad.  Nunca gastes dinero para impresionar a tus colegas pues al hacer esto puede ser que abras una puerta que no podrás cerrar después. 

 6. No lleves trabajo a casa.  No llames a tus colegas después del trabajo para chismear acerca de lo ocurrido en la oficina.  Recuerda que tú tienes una vida alejada de la oficina.  Invierte tiempo en ella y en aquellos que forman parte de tu vida real.  

7. No lleves tu casa al trabajo tampoco.  Deja tus asuntos personales en la casa, donde deben estar.  Debido a que pasamos tanto tiempo en el trabajo pensamos que esto nos da el permiso para compartir nuestra vida personal con nuestras colegas. Haz una distinción; tus colegas son tus compañeras profesionales de trabajo.  No son ni tus terapeutas ni tus consejeras, y es posible que algunas ni siquiera merecen ser tus amigas.  

8. Comprométete en cumplir la tarea.  Es sencillo. No importa quién no está haciendo correctamente su trabajo, tú haz el tuyo. Para eso te pagan.

9. Mantén tus principios personales.  Establece con claridad quién eres y qué representas.  No comprometas tus valores por nada ni nadie.  Una vez que tengas clara tu propia posición en cuanto a cómo son las cosas, los demás se encaminarán eventualmente.  Recuerda que lo que necesitas de ellos es respeto por tu escala de valores y no aprobación ni aceptación.  

10. Mantén tu cabeza sobre el agua.  Mantente un paso por delante de los problemas y los malos entendidos.  Acostúmbrate a documentar, escribir cartas y mantener abiertas las vías de comunicación con tus superiores.  Asegúrate de mantener una opinión clara e informada acerca de lo que para ti constituye un posible problema. Comunícate rápidamente y actúa para prevenir inconvenientes.

11. Se profesional. No importa si te toca hacer hamburguesas o administrar una oficina ejecutiva, cada trabajo tiene su protocolo y políticas.  Aférrate a ellas, síguelas. Vístete como profesional, contesta el teléfono como profesional, condúcete de manera profesional aun si estás lavando trastes o limpiando baños.  Tu rendimiento y resultados en el trabajo dicen mucho acerca de tu carácter.  

12. Ríndele cuentas a un credo superior. No se trata acerca de  complacer a tu jefe o de hacer quedar bien a la compañía, se trata acerca de mantener una reputación de estándares elevados.  ¿Cuál es tu propósito al trabajar allí? ¿Sólo para pagar las cuentas? Aun así, tu nombre y tu reputación están en juego todos los días.  Todo lo que haces lleva tu sello personal.  Haz un buen trabajo porque te personifica—le dice al mundo quién eres y qué representas.

 

® Derechos reservados 2006 por Norka Blackman-Richards

 

Traducción al español por Dinorah Blackman-Williams.  Para consultas sobre traducción o su nuevo libro “Between Lullabies and Diapers” usted puede contactar a Dinorah por su correo electrónico: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla  

Articulo original escrito por Norka Blackman-Richards. Norka es educadora, escritora, esposa de pastor y popular conferencista (en ingles y español) sobre temas referentes a la mujer. Usted puede contactarla acerca de sus servicios, y para la publicación GRATUITA de estos artículos,  por su correo electrónico:  Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla