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Los Hombres Buenos No Crecen En Árboles PDF  Array Imprimir Array  E-mail

“Los hombres buenos no crecen en árboles”. 

Es tan cierto este dicho, pero cómo desearíamos que así fuera. 

 De ser así, la labor de seleccionar un compañero sería mucho más fácil para una mujer.

Pero en un mundo lleno de decadencia humana, ¿Cómo hace una mujer para encontrar un buen hombre?

 

       Recientemente, una  mujer se expresó de esta manera en respuesta a uno de mis artículos: “los hombres buenos no crecen en árboles”.  Es tan cierto, pero cómo desearíamos que sí lo hicieran.  De ser así, nuestra labor de seleccionar un compañero sería tanto más fácil.  En un mundo lleno de decadencia humana, ¿Cómo hace una mujer para encontrar un buen hombre?

También sabemos que los  hombres buenos no son perfectos puesto que son humanos.  Al igual que nosotras, no son intachables. Pero dentro de sus imperfecciones, un buen carácter siempre debe salir a relucir.  Lo interesante acerca del carácter es que no siempre está ligado a su historial familiar o personal.  Estos aspectos definitivamente forman a un hombre, pero no necesariamente lo definen.  Sin embargo, muchas mujeres se preocupan por estos asuntos: su educación, sus finanzas, su carrera profesional, el modelo y año de su carro, etc.  Pero todo esto puede ser una trampa.  Nos puede distraer de fijarnos en el aspecto más importante del hombre: su carácter.  Una mujer siempre puede juzgar a un hombre por su carácter.

 

No caigas en la trampa de dejarte llevar por la carátula.  Nunca debes juzgar a un libro por su portada.  A veces el libro menos atractivo con el título menos impresionante es el que contiene mayor sabiduría.  Las mujeres hemos sido entrenadas para fijarnos en la fachada exterior, en especial, su configuración física.  Por lo tanto establecemos parámetros ridículos (y los hombres también son culpables de esto) para tono de piel, tipo de cabello, estatura, nacionalidad, etc.  Pero no sabemos cómo mirar el alma de un hombre.  Y es su alma lo que hablará de su carácter.

 

¿Está dispuesto a soltar su última moneda con tal de hacerte feliz? ¿Está dispuesto a pararse y defender tu amor? ¿Será un buen padre? ¿Está abierto a la posibilidad de crecer espiritualmente? ¿Son compatibles espiritualmente? ¿Respeta tu mente? ¿Te apoyará  tanto emocionalmente como espiritualmente? Sólo el carácter del hombre nos dará las respuestas  a las preguntas importantes.

 

Los hombres buenos vienen en todos los idiomas, tamaños y colores.  En este mundo de enorme diversidad, me he convertido en vocera de que el amor puede hallarse en los lugares menos esperados.  Siempre sentí que las personas debieran casarse con su mismo tipo, y creí esto firmemente por mucho tiempo.  Ahora creo que si el amor tiene otra cara una debe seguirlo.  El problema con casarse con alguien de otra raza o etnicidad  radica en las intenciones;  si lo estas haciendo para borrar tu propia realidad. Cualquiera que se casa para que sus hijos tengan cierta tonalidad de piel o para que tengan cierta textura de cabello, o para ser aceptada en cierto nivel social, o para rebelarse en contra de la familia o la sociedad no está iniciando un matrimonio, sino un compromiso artificial peligroso.  En estos casos, el matrimonio ocurrió por razones equivocadas.  Pero si un hombre que es culturalmente/ racialmente/ étnicamente diferente está dispuesto  a amarte y valorarte y tratarte con dignidad y respeto, es un buen hombre. No lo dejes ir.

 

¿Cuán fuerte es tu hombre en lo más profundo de su ser? ¿Lo suficientemente fuerte para enderezarte gentilmente cuando ambos saben que estás equivocada? ¿O por temor a la retribución te permitirá seguir haciendo el ridículo?  Y, ¿Cuán flexible es? ¿Cuán dispuesto está a aceptar tus sugerencias para convertirse en mejor persona? ¿Tiene malos hábitos que no está dispuesto a soltar? Sólo al observar su carácter, sabrás las respuestas a estas preguntas.

 

Desdichadamente, los hombres buenos no crecen en árboles. De ser así, no habría necesidad para que las mujeres desarrollaran sabiduría para escoger un hombre.  La mujer sabia escoge con conocimiento de causa. Ella escoge esperar hasta que se presente un buen hombre, y escoge vivir su vida al máximo aun si este hombre nunca llega.  Por lo tanto la tarea más importante que necesita emprender una mujer sabia durante su vida es la de no acomodarse con nada menos que un buen hombre.  No un hombre perfecto, pero un buen hombre.

 

® Derechos reservados 2006 por Norka Blackman-Richards

 

Traducción al español por Dinorah Blackman-Williams.  Para consultas sobre traducción o su nuevo libro “Between Lullabies and Diapers” usted puede contactar a Dinorah por su correo electrónico: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

Articulo original escrito por Norka Blackman-Richards. Norka es educadora, escritora, esposa de pastor y popular conferencista (en ingles y español) sobre temas referentes a la mujer. Usted puede contactarla acerca de sus servicios, y para la publicación GRATUITA de estos artículos,  por su correo electrónico:  Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla